lunes, 17 de abril de 2017

Mundos Paralelos IV. Tu más fiel adicción.



Desperté sobresaltado. No podía creer lo que acababa de vivir. Él estaba ahí, sentado frente a mí. Hablaba en un tono muy pausado, así como lo hacía mientras nos contaba aquellas historias que aún no escribía…

***

—A comienzos de agosto de 1966, acompañé a mi esposa a la oficina de correos porque quería mandar a Buenos Aires el manuscrito terminado de esta novela ― me dijo mientras me entregaba un ejemplar del libro que me parecía muy familiar y que amablemente me había autografiado ―. Me recuerdo que el paquete contenía cuatrocientas noventa páginas mecanografiadas y no me imagino la cara que puse, pero cuando el empleado de la estafeta me anunció: «Son Ochenta y dos pesos»,  miré a mi esposa y la vi buscar en su monedero. Su rostro debió ser un espejo que reflejaba al mío. Solo teníamos cincuenta pesos, así que indiqué al empleado que fuese quitando hojas, como si se tratara de lonjas de jamón, hasta que los $50 pesos cubrieran el envío. Regresamos a la casa y empeñamos la estufa, el secador y la licuadora y con lo que recaudamos fuimos de nuevo a la oficina de correos y enviamos el segundo bloque. Al salir, mi esposa se detuvo y se volvió hacia mí: «Oye…, ahora lo único que nos falta es que la novela sea mala».

***

Sonreí mientras acariciaba el libro que reposaba abierto sobre mi abdomen. "Cien Años de soledad". Era la cuarta vez que lo leía. Fue el primer libro que me había regalado mi padre cuando apenas tenía yo 10 años y que aún conservo como un gran tesoro. Leí una vez más la dedicatoria que me había escrito: "Para mi hijo. Ojalá y la lectura sea en un futuro, tu más fiel adicción". Tu papá". 
Lo cerré y volví a sonreír. Ahora pensaba en Gabo y en la anécdota que acababa de contarme en mi sueño. De inmediato me vino a la mente una frase suya que había leído hace algún tiempo. «En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces

Sin dudas que se refería a Mercedes.

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