domingo, 5 de marzo de 2017

Mundos Paralelos II.



―¿Te consideras un despilfarrador?—pregunté.
― Ufff… ― respondió con énfasis―en mis despilfarros superé la extravagancia de los más pródigos. Fui el creador de una nueva especie de baños, de manjares extraordinarios y de banquetes monstruosos; me enjuagaba con esencias, unas veces calientes y otras frías, tragué perlas de muy alto precio disueltas en vinagre, hice servir a mis invitados, panes y manjares condimentados con oro. Durante muchos días arrojé a la muchedumbre, desde lo alto de la basílica, enormes cantidades de monedas pequeñas. Hice construir naves de diez filas de remos, con velas de diferentes colores y con la popa guarnecida con piedras preciosas. Para la edificación de mis palacios y casas de campo, no tuve en cuenta ninguna de las reglas, y nada ambicionaba tanto como ejecutar lo que se consideraba irrealizable: Construí diques en mar profundo y agitado, hice dividir las rocas más duras, elevé llanuras a la altura de las montañas y rebajé los montes a nivel de los llanos, hice todo esto con increíble rapidez, y castigando la lentitud de mis súbditos con pena de muerte. Y para que no te queden dudas en menos de un año disipé los inmensos tesoros de heredé de mi antecesor.
Algo nos interrumpió. Mi esposa entraba al consultorio con un perrito chihuahua en sus brazos.
El paciente entró en pánico al ver al perro. Se puso de pie y empezó a gritar que lo sacaran de la habitación o se llevaran al perro. Temblaba, sudaba, lloraba. Entre tres guardias de seguridad no podían controlarlo. Le hice señas a mi esposa que saliera y después que el paciente se hubo calmado suspiré satisfecho.
―Es todo por hoy― le dije y dirigiéndome a uno de los custodio le ordené―ya pueden llevar al paciente a su cuarto.
Me quedé pensativo y después de releer todos mis apuntes exclamé:
―No tengo la menor duda… es Calígula.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...